Archivo para mayo, 2007

“Los Rubios” de Albertina Carri

Posted in Uncategorized on mayo 21, 2007 by cinedelguiye

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Los Rubios de Albertina Carri (Argentina, 2003)
Pocos filmes como Los Rubios convierten la frontera entre ficción y documental en un vertiginoso abismo. Como espectador y como crítico resulta difícil posicionarse en uno u otro lado: ¿estamos ante una ficción, un documental o el making off de una ficción ? A partir de la fricción de los tres elementos, Albertina Carri construye un texto radicalmente libre y desafiante a la hora de averiguar qué ocurrió con sus padres desaparecidos durante la dictadura argentina.

Su comienzo no puede ser más chocante: la actriz Analía Couceyro se presenta a los espectadores con la siguiente frase: “ Soy Analía Couceyro y voy a representar a Albertina Carri en esta película”. Una técnica de distanciamiento con la que la directora-protagonista jugará hábilmente a lo largo de todo el relato y que tensa al extremo en una de sus mejores escenas: cuando da órdenes a la actriz que la interpreta sobre cómo ha de modular su testimonio. Unas palabras que veremos repetidas en tres ocasiones: interpretadas por la actriz, bajo las directrices de Carri y, de nuevo, en boca de Analía bajo la mirada aprobatoria de la directora. No será éste el único código documental que transgrede la película, ahí quedan como momentos ejemplares la lectura de una carta en la que se niega la concesión de una ayuda pública por considerar que un tema tan grave necesita un tratamiento sobrio y ejemplarizante o la repetición por parte de la actriz de una conversación telefónica, ya que la única testigo de la desaparición de sus padres se niega a aparecer en cámara.

Como queda claro a lo largo del relato, Los Rubios no es un filme que pretenda reconstruir el pasado o encontrar respuestas sobre el mismo (desde el principio intuimos que estamos ante la crónica de una búsqueda frustrada). Carri, por el contrario, lo interpela, se adentra por los vericuetos de la memoria, es decir, de lo vivido, lo contado, lo recordado, lo olvidado en incluso lo imaginado (que ilustra con unos muñecos de Playmóbil animados en stop-motion). Y todo ello mediante un texto de estructura aparentemente fragmentada en la que caben los más diversos materiales y tratamientos de la imagen: testimonios, puestas en escena, archivo, uso del color y del blanco y negro, recursos más propios del video arte como la repetición de un mismo plano…

Al igual que Montaigne, Albertina Carri se convierte con Los Rubios en ensayista audiovisual, o al menos, en heredera de su método: “Si filosofar es dudar, como generalmente se siente, con mayor razón será dudar el bobear y fantasear, como yo hago; pues de los aprendices es propio inquirir y cuestionar y sólo a los maestros les incumbe el resolver”.

Por Blogs & Docs

Jueves 24 de mayo a las 18:30 hrs. en la Sala de Audiovisuales de la Universidad de La Frontera de Temuco

“Easy Rider” de Dennis Hopper

Posted in Uncategorized on mayo 17, 2007 by cinedelguiye

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Road movie americana estrenada en 1969 que desde el momento de su estreno se convirtió en referencia para toda una generación de moteros y de simpatizantes de la contracultura americana. Dirigida por Dennis Hopper, su inesperado éxito llevó a su director a un estrellato que nunca supo administrar. Su importancia histórica es indiscutible, y se convirtió en uno de los precedentes del nuevo cine americano que se hizo en los años 70. La banda sonora, con temas de Byrds, Steppenwolf, The Band y Jimi Hendrix, ayudaba a crear el tono libertario con el que van pasando las imágenes del film.

El argumento se desarrolla en el viaje de dos motoristas (interpretados por Peter Fonda y Dennis Hopper) a través de Estados Unidos, camino a la fiesta del Mardi Grass. En su trayecto encuentran las dos reacciones de la sociedad ante su estilo de vida: la fascinación hacia su existencia libre (encarnada en el personaje de Jack Nicholson), y la violencia de la cultura tradicional y la ética del trabajo que ve en ellos una amenaza a sus certidumbres.

Jueves 17 de mayo, 18:30 hrs. Sala de Audiovisuales de la Universidad de La Frontera.

“Super 8 Stories” de Emir Kusturica

Posted in Uncategorized on mayo 8, 2007 by cinedelguiye

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Director de cine, músico, entre otras dotes artísticas. Emir Kusturica es un hombre que se ha hecho a sí mismo y desde hace unos años le muestra al mundo de qué se trata la cultura gitana. El largometraje Underground, y más recientemente Gato negro, gato blanco, le valieron reconocimiento mundial.

 

En esta ocasión, falta el grito de “¡Maradona!” que emitía uno de los protagonistas de Gato negro… como festejo cada vez que ganaba a las cartas. Pero la loca fiesta gitana (que se desarrolla siempre con un aire a Todo por dos pesos) sigue, esta vez, en su intimidad, y con la banda que Kusturica ha hecho vagar por la faz de la tierra (incluida
la Argentina).

 

Super 8 Stories, más que un documental, es un pasen y vean a The No Smoking Orchestra: las bromas y las risas compartidas de esta banda de gitanos, pero también sus historias personales enmarcadas en ciudades devastadas y divididas por la guerra y las dictaduras. Las imágenes de la realidad externa pasan muy rápido y en blanco y negro por la ventanilla de la camioneta que transporta a los músicos. Pero si alguien se pregunta qué sostiene a Sarajevo, Belgrado, Bosnia y a muchas otras regiones de la antigua Yugoslavia, aquí se puede encontrar una columna que evita la caída de los edificios y las personas que las bombas dejaron enclenques.

 

Adentro, cada integrante posa semi desnudo con sus instrumentos para una sesión fotográfica, mientras el baterista y Emir ensayan un enfrentamiento imaginario de gestos entre Bruce Lee y Chuck Norris. Uno de ellos relata cómo hizo su propio estuche para el instrumento y el violinista se jacta de haber grabado su primer disco a los cinco años. “¿Vos a qué edad grabaste tu primer disco?”, le dispara el niño prodigio a Emir. “1980”, responde el jefe con una estruendosa risa que parte del resto de la banda.

Detalles como el acercamiento de la cámara (al mejor estilo Telenoche investiga) para mostrar cómo se le salió el hombro al guitarrista en uno de los conciertos, o la reconstrucción de la juventud del integrante de la tuba, que tocaba en funerales para poder ganarse el peso, logran mantener despierto al espectador con un tema que no es nada fácil.

 

El film logra entretener, adentrarnos en una música muy particular y hasta maravillarnos cuando, por ejemplo, algún músico (como el guitarrista) practica con su maestro: espiar esas sesiones es delicioso y ayuda a apreciar con mayor profundidad estos sonidos oriundos de la ribera del Danubio.

 

“El Niño” de Jean Pierre y Luc Dardenne

Posted in Uncategorized on mayo 2, 2007 by cinedelguiye

 

Mabuse

Este es el sexto largometraje de ficción de los hermanos belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne, ex documentalistas, dos veces ganadores de la Palma de Oro en Cannes, premio que la segunda vez obtuvieron precisamente con esta cinta. Es también la primera de sus películas que tiene estreno comercial en Chile. Por lo tanto, advertencias: conocer a los Dardenne con El niño puede llevar a ideas algo distorsionadas acerca de su cine, si bien ésta es una película Dardenne por donde se la mire, e incluso podría vérsela como una condensación de ciertas constantes en sus obras: el desvarío de personajes solitarios; la angustia muda de esos personajes producto de torpezas e incapacidades para expresar sentimientos; y una innegable crítica social hacia la supuesta prosperidad europea, repleta de marginados.

El problema está en que, en este caso, con esta “condensación” de temas, los Dardenne parecen haber cruzado esa frontera autoimpuesta de su propio territorio fílmico: establecen una mirada compasiva hacia sus personajes. Una mirada que está presente desde el primer momento: en El niño, una joven con un niño en brazos (Déborah François) cruza la ciudad. Nos enteramos que el niño acaba de nacer hace unos días, y que el tipo que está pidiendo dinero en la calle es el padre. Bruno (Jeremie Reinier, quien ya fuera protagonista adolescente en La promesa) es ambivalente: a ratos pareciera interesarse por su hijo, y con el botín de uno de sus habituales robos intenta darle un día feliz a la madre: salen a pasear en un auto arrendado y le compra un coche. Pero esa paternidad responsable dura poco. Bruno vuelve a sus andadas de criminal de baja estofa, una de las cuales tiene directa incidencia en el destino del niño: pretende venderlo, a espaldas de la madre, a una mafia de tráfico de menores.


 

Hay dos niños en El niño, quizás tres: el bebe recién nacido; Steve, un joven ladrón que es cómplice de Bruno; y el mismo Bruno, que se comporta infantilmente en buena parte del metraje. La ambivalencia del título no esconde ningún misterio: es sólo una ambivalencia. De por sí no conduce a ninguna propuesta de lectura de la realidad de parte de los Dardenne, o por lo menos, a ninguna muy compleja. Y eso pasa porque, a diferencia de la muy superior El hijo, en El niño la construcción dramática carece precisamente de dramatismo, ese intenso sentimiento superior a los personajes que están en pantalla y que estremece a los espectadores.

Las críticas en el extranjero hablan de un sentimiento de “redención” en esta historia, pero la verdad es que a veces los críticos ven más redención en el cine del que verdaderamente existe, y de hecho, no estoy seguro de entender “la redención” como un valor cinematográfico de por sí. De hecho, hay poca redención en El niño: más bien es al revés. El niño es una historia de impunidad. La mirada de los directores establece que siempre hay alguien que debería ser castigado y zafa (Bruno y sus robos; los matones de la mafia de menores; la misma madre y el entorno social) y los únicos que deben cargar con todos los males de la sociedad son… los niños (incluido Bruno). Este discurso, altamente compasivo y algo simplón, no deja de ser reaccionario. Trabajar con niños tiene esos riesgos, pero también tiene esos réditos en las audiencias ansiosas de demostrar que se preocupan cada vez que suspiran.

No se malentienda: no es esta una película boba o gruesa. Las actuaciones son poderosas, la cámara de Alain Marcoen nuevamente es un delirio y hasta el paisaje frío a uno lo conmueve. Pero los Dardenne han puesto una vara alta con su cine intenso e irreductible, y encontrarse con lo descrito en el párrafo anterior deja algo de desazón. Ya lo dije: este comentario es solo una señal de alarma para quienes vean esta película primero que las anteriores, y la verdad, es una pequeña nota en la infinita oficina de quejas del cinéfilo mañoso.

 

L’enfant
Bélgica/Francia, 2005
Dirección y guión: Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne
Producción: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne, Denis Freyd
Fotografía: Alain Marcoen
Montaje: Marie-Hélène Dozo
Elenco: Jérémie Renier (Bruno), Déborah François (Sonia), Jérémie Segard (Steve), Fabrizio Rongione (Young Thug), Olivier Gourmet (Policía)
100 minutos.